Esto que voy a escribir a continuación lo escribí hace unos meses pensando en mi ventana de Ugena.
Cuando vivía en Ugena, lo hacía en un ático que era un segundo piso, y en las ventanas, por fuera, tenía una especie de macetero grande de obra. Me tiraba todas las noches ahí, cuando quería estar sola ( cuando aún vivia Berta conmigo) o cuando estaba sola y me sentia triste y apática o simplemente cuando me apetecia mirar al cielo por la noche... pero siempre, con mi pompero de jabón... Echo de menos mi ventana.
Y salir a la ventana, sentada haciendo pompas de jabon
viendo mi vida a traves de ellas, llevandose todas mis preocupaciones,penas y desilusiones.
Intentando atrapar la luna y las estrellas en una pequeña burbuja para que su brillo no se apague nunca.
La suave brisa las empuja, las arrastra hacia lo alto y las hace desaparecer contra las tejas de mi tejado, sintiendo como mis preocupaciones, penas y desilusiones desvanecen con ellas.
la calma se apodera de mi ser, y mi cuerpo y mente sucumben ante la paz.
Y salir a la ventana, sentada haciendo pompas de jabón.

No hay comentarios:
Publicar un comentario